miércoles, 27 de marzo de 2013

De vuelta al Patín!

Un día, a eso de los 6  casi 7, fui por primera vez a una pista sobre hielo en Lomas (ya cerrada), con mi familia. No se porque, pero ese día lo tengo grabado en mi mente. Tal vez porque fue la primera vez que pise el hielo, algo que después se volvería tan importante en mi vida. 
Después de ese día quede enloquecida con el patín sobre hielo.. Así que mi papá averiguó por internet, y consiguió una pista en donde había una escuelita. Allí comenzó todo entonces, a eso de los 7. Empece los sábados al mediodía. Me acuerdo de tantas cosas..... Éramos varias nenitas, que fuimos avanzando en diferentes tiempos.. Después de muchos muchos sábados, 1 año de caídas y risas con las nenitas de la escuela llegaron mis primeros patines con bota (ya no tenia que usar alquilados!!!!), la emoción que sentí era enorme. Fue ahí que me dijeron que ya tenía que pasar a profesor particular, ya había avanzado lo suficiente para dejar la escuelita. Ahí conocí a dos hermanas profes que las tuve en diferentes partes de mi vida que me marcaron mucho. Compartí muchos momentos con ellas, todos los martes y jueves era estar dos horas de clases riéndome con la que estuviera de acuerdo al año, y con mis amigas.


El patín me trajo muchas cosas, nuevas amistades, desafios, viajes...... 
Neuquen 2004
Conocí a mucha gente de distintas provincias en este viaje, que me hizo abrirme más a esa edad. 

 Exhibiciones..

Con el tiempo, estas dos profesoras deje de tenerlas y opte con mi profesor que ahora lo considero como de toda la vida, Richard, con el cual estuve desde al rededor de los 10, 11 hasta el momento. 

En el patín tuve idas y venidas. Cuando empece a tener doble escolaridad se me hizo todo mucho más difícil  ya que requiere un esfuerzo enorme no solo de mi parte sino de mi papá también, que es el que me banco toda la vida en esto llevándome a Capital- Flores.

El año pasado lo tuve que dejar, por problemas de salud de familiares, no había tiempo... Pero este año por suerte pude retomar, y me hace muy muy feliz!
Allí volví a encontrarme a un grupo maravilloso de personas, viejas y nuevas amistades también! Y a un profe al que se lo extrañaba tanto a el como a su exigencia. 
El patín es algo que amo, se necesita constancia y esfuerzo para mejorar cada vez más en cuanto a la disciplina. Pero ya solo con ir a la clase te deja otras cosas, el compañerismo y la solidaridad siempre están presentes en la pista. Y es algo que me encanta! A veces el ver a una compañera que gira mal el hombro en el salto y decirle "Che mira, intenta corregir aquello, o lo otro......" ayuda muchísimo a esa persona. Eso es lo que me gusta, nos ayudamos entre todas. El profesor a veces no da abasto, no nos mira el 100% del tiempo a todas, pero entre nosotras nos corregimos, es ayuda mutua, y es lo que me gusta del deporte.

Y bueno, no podre entrenar tanto como antes por el tema de los tiempos, pero algo es algo. Y por eso las dos horas de los viernes son sagradas para mi!

1 comentario:

  1. ¡Qué bueno que compartieras este aspecto de tu vida, Paula! Es muy importante que no pretendas todo y sigas con algo. Aprendete de memoria la frase de San Francisco de Asís: "Comienza haciendo lo necesario, luego haz lo posible y terminarás haciendo lo imposible." Ese debería ser nuestro lema cuando sentimos que lo que hacemos es poco...

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